- Title Page
- Introducción
- Paul Schaefer
- Schaefer y las autoridades chilenas
- CONTACTO
- Indicios hacia Argentina
- Chivilcoy
- ¿Se justifica ir encubierto?
- Profundizando en la Investigación
- Hugo Placente
- Gente peligrosa
- El Segundo Viaje—a Desenmascarar
- El dilema de la cámara oculta
- Encubierto en Chivilcoy
- ¿Policías y ladrones?
- Dudas en Santiago
- La Solita
- Un avance
- ¿Sin Alternativas?
Profundizando en la Investigación
En marzo de 2004, Fuentes volvió brevemente a Chivilcoy con Villarrubia para mostrarle lo que ella ya había encontrado allí. Los dos alquilaron un avión y realizaron un vuelo sobre el rancho, un viaje que revelaría lo aislado e inaccesible que era la propiedad. Cuando Fuentes regresó a Santiago para continuar la investigación sobre los antecedentes de la historia, Villarrubia permaneció en Chivilcoy. Su primer objetivo fue desarrollar una relación con Juan Carlos Calandrino, el propietario del taller mecánico donde se registró el coche de Peter Schmidt. Villarrubia esperaba que Calandrino proporcionara información valiosa sobre los alemanes. Pero haciendo amistad con Calandrino también le ayudaría a mantener la fachada que estaba utilizando para investigar la inmigración italiana en la zona.
Villarrubia se acercó a un notario italiano que, a juzgar por el tamaño de la publicidad que había colocado en el directorio telefónico, parecía ser un pilar importante de la comunidad. La investigación básica en Internet reveló que la familia de este hombre, los Gardella, probablemente había emigrado de Nápoles, un hecho que confirmó entusiasmado cuando Villarrubia realizó una visita a la oficina de éste.
Villarrubia
El notario voluntariamente permitió Villarrubia utilizar su nombre para tener acercamiento con otros en la ciudad, incluyendo a Calandrino. Finalmente, Villarrubia fue capaz de acercarse a Calandrino y hacer amistad con él.
Villarrubia
Durante los próximos días, Villarrubia pasó la mayor parte de su tiempo, ya sea con Calandrino o investigando las genealogías de los locales, como si realmente fuera un sociólogo italiano. Mientras tanto, se preguntó cómo podía acercarse a los vecinos de la hacienda alemana, llamada La Solita.